Progresa en su negocio quien ha pensado en él de antemano.
A bien obrar, bien pagar.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Mejor solo que mal acompañao.
La suavidad domina más que la ira.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
Eso es regar fuera del tiesto.
A tambor mayor, diana no.
Hay que dar el todo por el todo.
Más fácil es ganar que conservar.
La larga experiencia, más que los libros enseña.
Hablar bajo y obrar alto.
Encima de la leche, nada eches.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
O faja o caja.
Cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde.
El que corre mucho, atrás se halla.
A grandes cautelas, otras mayores.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Desbarata hasta un balín.
Un carbón ardiente, hace quemar al siguiente.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Más vale llegar a tiempo que rondar cien años.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
Maestre por maestre, seálo éste.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
La sangre, pesa más que el agua.
Como te cuidas, duras.
Quien más saliva tuviere, mucho más harina ingiere.
El amor todo lo iguala.
Carga que place, bien se trae.
Quieres más o te guiso un huevo.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
No ofende quien quiere sino quien puede.
El ojo es más grande que la barriga.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.