Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Tiran más tetas que carretas.
Criticar es más fácil que imitar.
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
El tonel vacío mete más ruido.
Hay más tiempo que vida.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Es mejor precaver que tener que remediar.
Variante: El pez grande se come al pequeño.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Más feliz que marica con dos culos.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Llegar y pegar es mucho acertar.
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
Hacerse de la vista gorda.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
Empleando todas sus fuerzas, hasta el ratón podría devorar al gato.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
La pisada del amo, el mejor abono.
En caso de duda, la más tetuda.
En Mayo crece el tallo.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
Al bobo, múdale el juego.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Jugar la última carta.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Ir por los extremos no es de discretos.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Madrastra, madre áspera.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
La obra alaba el maestro.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
Quien tiene bestia y anda a pie, es más bestia que él.
Pan candeal no hay otro tal.
A gana de comer, no hay mal pan.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.