Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Un asno cargado de oro sube ligero una montaña.
Bien está el pájaro en su nido.
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Volverse humo.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Después de que baile bien aunque sea fea.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
La envidia acorta la vida.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Solo hazlo y terminará el pánico.
Dádivas quebrantan peñas.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
No hay cielo sin nubes, ni paraíso sin serpiente.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
Por el interés te quiero Andrés.
Va como honda que lleva el diablo.
Llora tus penas y deja las ajenas.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Caminito comenzado, es medio andado.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
La imagen de la amistad es la verdad
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
No existe más amor que el amor a primera vista
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
El último mono es el que se ahoga.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Dos no riñen si uno no quiere.
Tapados como el burro de la noria.
Ya los muertos no son nuestros, ni los vivos buenos amigos.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Promete poco y haz mucho.
Molino cerrado, contento el asno.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.