Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Por unos pierden otros.
Quien escribe mucho desvaría
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Zumbido de mosquito, música de violín chiquito.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
De vaca vieja, novilla brava.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Tienes menos futuro que una docena de ostras con limón.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Si andas por el camino extraño, no te alces mucho el sayo.
Juramento, juro y miento.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Año tuero, vaca y muerto.
Conócete a ti mismo.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Habla directamente al corazón.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
Todos los extremos son malos.
A más beber, menos comer.
Todo amor tiene su gasto
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Obras caritativas, esas son mis misas.
Ayunar, o comer truchas.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Para sabio Salomón.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.