De las palabras, no el sonido sino el sentido.
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Hablar más que lora mojada.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Zumbido de mosquito, música de violín chiquito.
Juramento, juro y miento.
Quien escribe mucho desvaría
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Si andas por el camino extraño, no te alces mucho el sayo.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
De vaca vieja, novilla brava.
Tienes menos futuro que una docena de ostras con limón.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Año tuero, vaca y muerto.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
Al bueno por amor y al malo por temor.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Conócete a ti mismo.
La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
Habla directamente al corazón.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Obras caritativas, esas son mis misas.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
La letra mata, el espíritu vivifica.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
A más beber, menos comer.
Todo amor tiene su gasto
Todos los extremos son malos.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Para sabio Salomón.