Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
De padres asientos, hijos taburetes.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Todos los caminos conducen a roma.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Los dioses ayudan al que trabaja
Amores añejos acaban con los pellejos.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Pan no mío, me quita el hastío.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Al mal año, tarria de seda.
Quien pisa con suavidad va lejos.
Hablar a tontas y a locas.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
Amor viejo, pena pero no muere.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
A la larga, todo se arregla.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
Quien mal cae, mal yace.
Del necio, a veces, buen consejo.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.