Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Copas son triunfos.
De tales devociones, tales costurones.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
El dolor del viudo es corto pero agudo
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Es de sabios cambiar de mujer.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Una rata dentro de una tinaja.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Mujer que ve la luna lleno, no es buena.
Arte para lograr es el dulce hablar.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Las desgracias no vienen solas.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
A malos ratos, buenos tragos.
Reloj y campana, muerto mañana.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.