Pan con ojos y queso sin ellos.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Si me das pescado, comeré hoy; si me enseñas a pescar, podré comer mañana.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
Los problemas nunca vienen solos.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
El melón en ayunas es oro; al mediodía, plata; y por la noche, mata.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Quién más te quiere, te hará llorar.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
A buey viejo, pasto tierno.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Voy a ir hacer un mandado.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Siéntate a la puerta de tu casa a esperar, y verás el cadáver de tu vecino pasar.
El que se acuesta con perros, amanece con pulgas.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
La vida es un deber a cumplir
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
Despedida de borrachos.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
La muerte y el amor, enamorados son.
Si existe, se ve
Boca con duelo, no dice bueno.
A mucho amor, mucho perdón.
Nuestro gozo en un pozo.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
No hay primera sin segunda
No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Dios aprieta pero no ahoga.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Joven intrépido no deja memoria.