Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
A cada santo le llega su día.
El que la sigue la consigue.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Quien madruga ojeras tiene.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
El que con locura nace, con ella yace.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
Cojo con miedo, corre ligero.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
Como haces tu cama, así la encuentras.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Quien no se arriesga no cruza el río
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
Los pies van donde va el corazón
El que fía o promete, en deudas se mete.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Vivir es morir lentamente.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Oír campanas y no saber dónde.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
El peor de todos los temores, es el temor a vivir.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar