Mala olla y buen testamento.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
A todo coche, le llega su sábado.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Jugar a las cartas vistas.
Quien quiera prosperar, que empiece por madrugar.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
A consejo ido, consejo venido.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
La vida es un juego.
Por las vísperas se conocen los santos.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
El que espera desespera.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
El mono vestido de seda mono se queda
Lo que siembres, recogerás.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
El primer amor se parece a las primeras nieves; raramente perdura
A palabra necias, oídos sordos.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Ocurre en las mejores familias.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
Si culo veo, de culo me da deseo.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Buen comedor, buen dormidor.
Cuanto se deja de dormir, tanto se acrecienta en vivir.
A la vejez, dinero y mujer.
Hablando nos entendemos.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
Secreto a voces.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.