Al buen amanecer no te lo dejes perder.
Quien guarda valores, padece temores.
Con quien te vi te comparé.
Al son que te tañan, a ése baila.
Te conozco, pajarito.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
Cielo estrellado, tiempo variado.
Cielo empedrado a las veinticuatro horas mojado.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Chico pueblo, grande infierno.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
Confía en lo que ves
Hablando nos entendemos.
Juego y bebida, casa perdida.
Querer sanar es media salud.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
La suerte está echada.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
A mala suerte, envidia fuerte.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Gente parada, malos pensamientos.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Hacerte amigo del juez
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Llenarle la cuenca a alguien.
El que debe y paga, descansa.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.