Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Dar el consejo y el vencejo.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Un indio menos, una tortilla mas.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Ir de trapillo.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Contra gustos, no hay disgustos.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Quien acomete vence.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Buenas razones cautivan los corazones.
Santo que mea, maldito sea.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Ojo por ojo, diente por diente.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Tal padre, tal hijo.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Mujer precavida vale por dos.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.