Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Llegar y besar, suerte es singular.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Más se junta pidiendo que dando.
A la vejez, dinero y mujer.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Faltando el agua al granar, mal acaba el pegujal.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Costumbre hace la ley.
Necesitado te veas.
La mejor fraternidad es la desgracia.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Para una hormiga, una tormenta es una lluvia torrencial.
Las penas con pan son buenas.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Las deudas desaparecen tras la muerte del acreedor.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Casa de muchos, casa de sucios.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Jurar como carretero.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
De arriero a arriero no pasa dinero.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Que dulce queda la mano al que da.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Buen abogado, mal cristiano.
Si vas a pasear, las bragas has de cambiar.