No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
Los pensamientos no pagan peaje
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
La suerte es de los audaces.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Cuando no está preso lo andan buscando.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Cada mozo lancee su toro.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
La justicia tiene un largo brazo.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Juez con prisa, juez que yerra.
La avaricia rompe el saco.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Hormigas con ala tierra mojada.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Por San Simon y Judas, saben más ricas las uvas.
Tenés cola que te machuquen.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
A padre avaro, hijo pródigo.