De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
A barba muerta, obligación cubierta.
Haz favores y harás traidores.
Ahora adulador, mañana traidor.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
El buen traje encubre el mal linaje.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
A gran pecado, gran misericordia.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Son cucarachas del mismo concolo.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Buena razón quita cuestión.
De noche madrugan los arrieros.
Lo que han de comer los gusanos, que lo disfruten los cristianos.
A la fuerza ahorcan.
Ira de hermanos, ira de diablos.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Casa de esquina, para mi vecina.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Amores nuevos olvidan los viejos.
La costumbre vence a la ley.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Las leyes son como las telarañas que atrapan a los mosquitos y dejan pasar a las avispas.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.