Los hijos son la riqueza del pobre.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
La suerte y la muerte no escogen.
Una cosa rara sucedió en la muerte de mi tía: que un rato antes de morir aún vivía.
A otro perro con ese hueso.
Depende de cómo caigan las cartas
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Acogí al ratón en mi agujero y tornóseme heredero.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
A cama chica, echarse en medio.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Donde hay patrón no manda criado.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Son muchos los hijos del muerto.
Quien dice que la pobreza no es vileza, no tiene seso en la cabeza.
A gran prisa, gran vagar.
El burro adelante y la carga atrás.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
El que hace la ley, hace la trampa.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
Cita de uno de los "Proverbios y Cantares" de Antonio Machado
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
Músico pagado no toca bien.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
Ama como el lobo ama a la oveja
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Jugar bien sus cartas.
A la sombra del favor, crecen vicios.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Quien no se arriesga no cruza el río