Calvo vendrá que calvo me hará.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
Cada casa es un caso.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
Hablar con lengua de plata.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
La cabra siempre tira al monte.
Las palabras se las lleva el viento.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
La costumbre vence a la ley.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
De mi maíz ni un grano.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
La leche cocida, tres veces subida.
Gran mal padece quien amores atiende.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Son cucarachas del mismo concolo.
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
Mujer al volante, peligro constante.
La risa hace buena sangre
Belleza de cuerpo no se hereda
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
Buey viejo, no come tronco.
Me cayó como patada en la guata.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Quien baila y canta, su pena espanta.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Hijos y hogar, son la única verdad.
A ese andar, llévalos mi baca.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Por el hilo se saca el ovillo.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
A consejo ido, consejo venido.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Gente castellana, gente sana.