Dios los cría y el diablo los junta.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Riqueza vieja es la nobleza.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
A calza corta, agujeta larga.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Haz buena harina y no toques bocina.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
¡A darle que es mole de olla!
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
Hacer el primo.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Que chulo tu chucho colocho
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Bien ama quien nunca olvida.
Viendo al payaso, soltando la risa.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
Es de bien nacido ser agradecido
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
El hombre pone y la mujer dispone.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
Las damas al desdén , parecen bien.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
A picada de mosca, pieza de sabana.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
A confesión de parte relevo de prueba.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Contra un padre no hay razón.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Este es el hombre de la Paula Pasos.
Atrás viene quien las endereza.
El que la sigue la consigue.
¿Qué se ha de hacer, si la escobita no quiere barrer?.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Cuando no hay calor en el nido, lo busca afuera el marido.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.