El que se lleva de consejos muere de viejo.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Cuando seas padre comerás huevos, mientras seas hijo como cuernos.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Chupar de la teta.
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
La sardina y el huevo a dedo.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
El buen vino, de sí propio es padrino.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
La puta y la coneja, cuanto más se lava más negra semeja.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Probando es como se guisa.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
La diligencia es la madre de la buena forma.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Quieres más o te guiso un huevo.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Ruego de Rey, mandato es.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Bailar la trabajosa.
Sal a la puerta y dila puta tuerta.