Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
El niño regalado, siempre esta enojado.
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
No dejar títere con cabeza.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
De tal jarro, tal tepalcate.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
Hablar bajo y obrar alto.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
El mono sabe el palo al que trepa.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Gallo cantor, acaba en el asador.
La cabra come el césped allí donde se ata.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
El fruto prohibido es el más apetecible.
De la cuchara a la boca, se cae la sopa.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
Se comió mi merienda y se cagó en el zurrón.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Donde se está bien nunca se muere
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Albarcas y coladores, de abedul son las mejores.
Más haces callando que gritando.
Si un hombre tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
Querer sanar es media salud.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Debajo de la base de la lámpara está oscuro.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
El ducado nunca huele a robado.
Donde las dejan, las cobran.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Hacer de tripas corazón.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.