Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
El buey solo bien se lame.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
No calientes horno para que cueza otro.
Agrada y te agradarán.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
Agua de Agosto, azafrán, miel y mosto.
Esta de mírame y no me toques.
Con agua pasada, no muele el molino.
Cada siete años se muda la condición, la costumbre y complexión.
Adonde va el violín, va la bolsa.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Estás más perdido que un juey bizco.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
La vecindad es fuente de amistad.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Tiene más vida que un gato.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Barbero, o loco o parlero.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Paga para que te acrediten.
Nunca falta un culo para un bacín.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Las migas son también pan.
Es tonto, pero se mete en casa.
Hacer de un camino, dos mandados.
El oficio quita el vicio.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Dinero de canto, se va rodando.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
El queso es sano que da el avaro.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.