Lo pasado, pisado.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Abogado, juez y doctor, cuanto más lejos, mejor.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Orejas de burro.
Al mal año, tarria de seda.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
El pasto que le ha sobrado, es el que engorda al ganado.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Otoño entrante, uvas abundantes.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Buena es la trucha, mejor el salmón, bueno es el sábalo cuando es de sazón.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Para que la cuña apriete ha de ser del mismo palo.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Cada uno es artífice de su ventura.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
A quien feo ama, bonito le parece.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.