Aprendiz de muchas ciencias, maestro de mierda.
Al loco y al fraile, aire.
Al estudiante, el tabaco no le falte.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Casa oscura, candela cuesta.
A cada ollaza su coberteraza.
Por San Miguel se cata la miel.
El que debe y paga, descansa.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Cuando de los cincuenta pases, no te cases.
Con maña, caza a la mosca la araña.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Las más suaves angarillas, también matan las cosquillas.
Come muchas uvas, y te ahorrarás la purga.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
El temor modifica tu conducta.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
Quien hijos ha, no reventará.
La nieve no rompe las ramas del sauce.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Venía como muela del juicio, picado y hasta atrás.
El buen vino, venta trae consigo.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Hace más el que quiere que el que puede.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Quien guarda valores, padece temores.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Que sabe el chancho de pasteles.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Quien lee y escribe no pide pan.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Callemos, que el sordo escucha.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Sacar los trapos al sol.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.