Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
A gana de comer, no hay mal pan.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
Cada necio quiere dar su consejo.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
La muerte en la patria es agradable.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Al catarro, con el jarro.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
El golpe de la sartén, siempre tizna y no hace bien.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
Por lo demás, paciencia y barajar.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Cuando llega el buen sentido el amor envejece
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
Hombre prevenido vale por dos.
Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
El jorobado no ve su joroba
Botas y gabán encubren mucho mal.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Llevar bien puestos los calzones.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Ni quito ni pongo rey.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.