De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
Puta en ventana, mala mañana.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
Buitres y milanos, primos hermanos.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
Sarna con gusto no pica.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Quien hijo cría, oro cría.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
Para presumir hay que sufrir.
No todo el que trae levita es persona principal
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
Por Santiago y Santa Ana pintan las uvas, y para la Virgen de Agosto ya están maduras.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Más chuletas y menos servilletas.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
A la larga, todo se arregla.
En San Antonio todo puerco es bueno.
La zorra, por la cola.
Quien más bebe, más sed tiene.
Quien sabe adular sabe calumniar.
A donde va encuentra un problema
Un clavo saca a otro clavo.
El mucho joder empreña.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Quien cerca halla, cerca calla.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.