El melón y la mujer, malos son de conocer.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Quien llega tarde a la fiesta, no logra cena ni orquesta.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Al pino por donde vino.
O errar o quitar el banco.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
La cama guarda la fama.
Zumbido de mosquito, es nada, grande grito.
Obra común obra de ningún.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
El corazón nunca es engañador.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
La admiración alaba, el amor es mudo
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Hablara yo para mañana.
Cazador con levita, quita, quita.
El sol brilla para todos.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Fruta que pronto madura, poco dura.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
La muerte en la patria es agradable.
Alabanza propia es vituperio.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Los sordos no oyen, pero componen.
Remendar y dar a putas.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Se supone que es una virgen; en resumen, todo va bien.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Nadie experimenta en cabeza ajena.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.