Boda mojada, novia afortunada.
Quien mocos envía, babas espera.
Del favor nace el ingrato.
Más vale despedirse que ser despedido.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Una buena acción es la mejor oración.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
La suavidad domina más que la ira.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Meterse en la boca del lobo.
Justo peca en arca abierta.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Mujer precavida vale por dos.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Sayo grande, tapa mucho.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
Conquistada la madre, segura está la hija.
La verdad no peca pero incomoda.
La palabra es playa, el silencio oro.
Compañía, ni con la cobija.
Buenas cartas a veces pierden.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
Innovar, casi siempre es empeorar.
Hoy figura, mañana sepultura.
La soga, tras el caldero.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Casa hecha, sepultura abierta.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Supo por donde entró, no por donde salió.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Lo más placentero, no es tan duradero.
Quien tenga tiempo que no espere
El trabajo es la ley y a todos agita.
Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
Van al mismo mazo.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Ante la duda, abstente.
Buena olla y mal testamento.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Hacer de su capa un sayo.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
La sed por el oro, socava el decoro.