Bien haya quien a los suyos se parece.
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Antes doblar que quebrar.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
La prisa será tardar.
El necio dispara pronto sus dardos.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Pan no mío, me quita el hastío.
La ignorancia es muy atrevida.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Desvestir un santo para vestir otro.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Ocio, ni para descansar.
Mal apaña quien no engaña.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Parece hormiga y es avispa.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Aseada aunque sea jorobada.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Fue sin querer...queriendo.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Al endeble todos se le atreven.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
La buena cena, temprano suena.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.