Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
Fingir locura, es a veces cordura.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
La suerte nunca da, solo presta.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
El que ríe el último, ríe dos veces.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
Demasiada alegría es dolorosa
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
Salvarse por los pelos.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Saco de yerno, nunca es lleno.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
Brilla por su ausencia.
Socorro tardío, socorro baldío.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Puta en ventana, mala mañana.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Llegar y besar el santo.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
A otra cosa mariposa.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Sal derramada, quimera armada.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.