No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Las penas con pan son buenas.
Escoba nueva, barre bien.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Nunca viene una desgracia sola.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Siempre que llovió, paró.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Buen alimento, mejor pensamiento.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
Por Santa Cecilia, la nieve en cualquier cima.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Poco a poco se anda lejos.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
La zorra nunca se mira la cola.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Debajo de una mala capa, puede haber un buen bebedor.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Por San Miguel se cata la miel.
No hay majadero que no muera en su oficio.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Quien hizo una, hará ciento.
Cuando se entera el cornudo, ya lo sabe todo el mundo.
Sale más caro el candil que la vela.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Desde que se inventó el soplar, se acabó el quemar.
Barriga lisa no necesita camisa.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Con los años viene el seso.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Cada uno dice quién es.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Quien no tiene quiere más.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
De casta le viene al galgo.