Hay que poner remedio a tiempo.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Es puerco de la misma manada.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
El papel que se rompa él.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
De San Germán a San Gabriel el melón sabe a miel, pero de San Sixto a Santa Sofía lo mejor es la sandía.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Viejo con moza, mal retoza.
Hijo de gata, ratones mata.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Según es el pájaro así es el nido.
Quien desprecia, comprar quiere.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Hombre viejo no necesita consejo.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
A buena hora pidió el rey gachas.
La morena, de azul llena.
El niño regalado, siempre esta enojado.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
Carta echada, no puede ser retirada.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
El buen vino sin ramo se vende.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Borracho que come miel, pobre de él!
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Del viejo el consejo.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
A los locos se les da la razón.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
¿Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?.
Donde hay pelito, no hay delito
Es demasiado necio para ser loco.
El vino no tiene vergüenza.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Hablar hasta por los codos.
Cuando el malo es remalo, de nada sirve el palo.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Otoño entrante, uvas abundantes.