A fullería, cordobesías.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
No hay tonto que no se tenga por listo.
Chicharra que canta, calor adelanta.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Hombre de buen trato, a todos es grato.
A la mejor cocinera, se le va un tomate entero.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Pan casero, de ese quiero.
Allega, allegador, para buen derramador.
Burro adornado, busca mercado.
De mala ropa no sale un buen traje.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Pimiento, sal, cebolla, cuando se pone la olla.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Como turco en la neblina.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
La cara bonita y la intención maldita.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
Tres al saco y el saco en tierra.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
Perro ladrador, poco mordedor.
El que está debajo del peral, coge la mejor pera.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
No da un tajo ni en defensa propia.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
A los cien años todos calvos.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.