Algo es el queso, pues se da por beso.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Al que escupe para arriba, le cae en los ojos.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
En el mes de San Juan, al sol se cuece el pan.
Sal no se cuenta con que es salado.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
El que del campo viene, cenar quiere.
Con zapato muy justo, nadie anda a gusto.
El mono vestido de seda mono se queda
Buena gana de comer, rica salsa es.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Pensando en pajarito preña'o
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Despistado como perro en cancha de bochas.
En Octubre, toma los bueyes y cubre.
Nadie da palos de balde.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
No hay burro calvo, ni calabaza con pelo.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Si truena es porque va a llover.
Tras la fortuna guía el favor.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Lo de balde es caro.