Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
Perro que come huevos, ni quemandole el hocico.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Hasta al mejor cocinero se le va un pelo en la sopa.
Al pan se arrima el perro.
Estoy hasta las manos.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Enero, frío o templado, pásalo abrigado.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Donde hay pelo hay alegría.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Caballo chiquito, siempre es potrito.
Todas las cosas pasan como el viento.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Cuando yo quito el mantel, todo el mundo come bien.
En Octubre echa pan y cubre.
Blanco hielo, es de lluvia mensajero.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
La suerte está echada.
Darás con la cabeza en un pesebre.
El que nace para burro, de niño ya tiene orejas.
Esta muy pelón el indio para poder hacerle trenzas.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
El cornudo es el último que lo sabe.
A cada necio agrada su porrada.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Agua de mayo, crece el pelo un palmo.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
La sandia, que es colorada, tiene lo verde por fuera.
Hace mucho más año un hacha en la boca que en la mano.
Es un pillo de siete suelas.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
El Juez, derecho como la viga del techo.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.