El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
El que le tiene miedo a los ojos, no puede comer cabeza.
De día y con sol.
Come, que de lo yuyo comes.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
A capa vieja no dan oreja.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
El toro y el melón, como salen, son.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
Hacerle a uno la pascua.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Ni tan calvo ni con siete pelucas.
Febrerillo, mes loquillo.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
La ruana no es para el primer aguacero
Abierto el saco, todos meten la mano.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
El sol brilla para todos.
Es gusano de la misma guayaba.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Mucho ojo, que la vista erro.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
Este navega con banderita de pendejo.
Septiembre frutero, alegre, festero.
De higos a brevas, larga las lleva.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Hacerte amigo del juez
El pasajero se conoce por la maleta.
A lo hecho, pecho.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Casarse bajo el palo de la escoba