Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
El que poco pide, poco merece.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Labrador chuchero, nunca buen apero.
De persona palabrera, nunca te creas.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
El toro y el gallo en el mes de Mayo.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Caldo de parras, mejor que el de gallina y de más sustancia.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
Amor de niña, agua en cestillla.
El vino es la teta del viejo.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
A ciento de renta, mil de vanidad.
El que come aprisa, come mal.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Quien gana cuatro y gasta cinco, nunca tendrá un real en el bolsillo.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Los burros se buscan para rascarse.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
De verde claro a amarillo, va poquillo.
No saber ni torta.
No todo el que trae levita es persona principal
A cuadrúpedo donado no le periscopées el incisivo.
Músico pagado, contento pero desafinado.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Quien tiene arte va por todas partes.
La mierda cuando la puyan hiede.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Más de uno hubiera sido peor, si su fortuna fuera mejor.
Al rey muerto rey puesto.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.