Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Agua al mediodía, agua para todo el día.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Bien está el pájaro en su nido.
Ajo hervido, ajo perdido.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
El vino comerlo, y no beberlo.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
Ávila, santos y cantos.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
El hombre honrado a las diez acostado.
Tinto con jamón es buena inyección.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Por donde pasa la aguja, pasa el hilo.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Hay que creer, rajar o desastillar.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Pan y vino y carne, a secas.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Camisa de culebra con vino, el mejor medicamento para el bovino.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
Cual es el rey, tal es la grey.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Para gallo sin traba, todo terreno es cancha.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
El gañán y el gallo, de un año.
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
Los fanfarrones son lo que menos hacen.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
El pastel de arroz del otro parece más grande.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
El que no agradece, no merece.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.