Renegad de viejo que no adivina.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
La que luce entre las ollas no luce entre las otras.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
La fortuna es madrina de los necios.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Esta lloviendo sobremojado
Con las buenas palabras nadie come.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
El abad canta donde yanta.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Nada resulta más difícil que vivir con sencillez
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
Fruto vedado el más deseado.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Por las vísperas se conocen los santos.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
Chiquita, pero matona.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
El que nada tiene, nada vale.
Quien asno nació, asno murió.
La más cauta es tenida por más casta.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
El amor y la fe, en las obras se ve.
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.