La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
La virtud es de poco sueño.
Las noticias malas nunca llegan solas.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
En esta vida no hay dicha cumplida.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
La buena ropa abre todas las puertas.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
Como te cuidas, duras.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
Aire colado, a muchos ha matado.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Boca seca hace bolsa llena.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
El carcelero es un prisionero más.
Con agua y con sol, Dios es el Criador.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
Mal camino no va a buen lugar.
De Tosantos a Navidad es invierno de verdad.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Refranes de viejas son sentencias.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
A lo que no puede ser paciencia.
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
Fina costurera, hace camisas con chorrea.
Novia sin cepas, novio con quejas.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Ama profunda y apasionadamente.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Sé osado y serás afortunado.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Al mal tiempo, buen paraguas.