Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Si la casa se quema, calentémonos en ella.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Quien calladamente arde, más se quema.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
A la mujer casada, el marido le basta.
Al asno lerdo, arriero loco.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Haz bien y vive alegre.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
El buen mosto sale al rostro.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Voy a ir hacer un mandado.
¿Quien me llama puta sino quien me ayuda?.
Buena es la costumbre en el bien.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
El trabajo duro purifica el espíritu.
Para presumir hay que sufrir.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
El que come solo, muere solo.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
La honestidad es un vestido de oro
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Honra sin provecho la digo pecho.