El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
Los de Morón como son, son.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
Estoy que no me calienta ni el sol.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Cada santo tiene su candela.
Cara de enferma y culo de sana.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
De casa del abad, comer y llevar.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
La mucha tristeza sueño acarrea.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Tierra de roza y coño de moza.
En largos caminos se conocen los amigos.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Bestia alegre, echada pace.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Campo abandonado, fuego proclamado.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Veinte años puta y uno soltera, tan buena soy como cualquiera.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Amistades conserva la pared medianera.
La esperanza no llena la panza.
Gente castellana, gente sana.
Dios nos coja confesados.
La ociosidad enseña muchas maldades.
La cara del santo hace el milagro.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
En lo ajeno, reina la desgracia.