Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Quien no tiene rentas, que no lleve cuentas.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Con la alforja vacía, mal se inicia el día.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
A misa temprano nunca va el amo.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
A la guerra, con la guerra.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
La muerte todas las medidas vierte.
Real ahorrado, real ganado.
Hazte responsable de tus actos.
Gula y vanidad, crecen con la edad.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
A buen juez, mejor pastor.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
Boñigas hacen espigas.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
El pobre no tiene consuelo ni con la subida del sueldo.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
No hay predicador más persuasivo que San Ejemplo.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Nunca olvides tu casa.
Para prosperar, madrugar.
Piedra movediza, nunca moho la cobija.
Ama a tu amigo como a ti mismo
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
Ante Dios, todos somos iguales.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Mula vieja y mal comida, no se aguanta la subida.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.