Es como tener un tío en Alcalá, que ni tienes tío, ni tienes na.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
La gente agradecida es gente bien nacida.
Cuando el pobre lava, llueve.
En chica cabeza caben grandes ideas.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Necio por natura y sabio por lectura.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Quien caza sin perros, se pierde en los cerros.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
¿Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Baños, hasta los cuarenta años.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Nunca falta un borracho en una vela.
Fue sin querer...queriendo.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Primero la obligación y luego la devoción.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
La lujuria nunca duerme.
El que no mira, suspira.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.