El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
Cuentas viejas líos y quejas.
La salud no es conocida hasta que es perdida.
Con leña prometida no se calienta la casa.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
Favor con favor se paga
Debajo de la manta, tanto vale la negra como la blanca.
Días de mucho vísperas de ayuno.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
Bebe tras el caldo y vaya el médico al diablo.
No le pidas peras al olmo.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
Quien sube como palma baja como coco.
Agua estancada, agua envenenada.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
El que asno nace, asno se queda.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Mas bonita es la belleza, con algo entre la cabeza.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Si quieres vida segura, asienta el pie en la llanura.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
En la cancha se ven los gallos.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Es más popular que la adelita.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Siempre es pobre el codicioso.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Del agua mansa se asombra el perro.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Callar y coger piedras es doble prudencia.