Bueno para en plaza, malo para en casa.
Por Santa Cecilia, la nieve en cualquier cima.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Nadie es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Cada día gallina, amarga la cocina.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Huyendo del hoyo caí en el arroyo.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
Sueño sosegado no teme nublado.
La leña torcida da fuego recto.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
La buena vida no quiere prisas.
Esto parece el coño de la Bernarda.
El que quiera honra, que la gane.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Humedades de Abril, malas son de salir.
A barco viejo, bordingas nuevas.
Cuanto mayor es ventura, es menos segura.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Bonete y almete hacen casas de copete.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
El primer deber del amor es escuchar.
El oro luce, y la virtud reluce.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
La fantasía es la primavera del alma
Todo amor tiene su gasto
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Los hijos de mis hijas, nietos de mi corazón; los hijos de mis hijos, no se si son o no son.
Los celos son el gusano del amor.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Pan a hartura y vino a mesura.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
A un asno, bastale una albarda.
La prueba de amistad más difícil es mostrar al amigo sus defectos
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.