Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
La educación y el conocimiento son la base de la libertad.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
Una sola vez no es costumbre.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Como chancho en misa.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Andar y callar, eso es negociar.
Con la paciencia llega la comprensión.Con la comprensión llega el conocimiento.Con el conocimiento llega el poder.
De persona palabrera, nunca te creas.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Las piedras no hablan.
Te ocultas tras una red y crees que ninguén te ve.
El vino es la teta del viejo.
Abril, siempre fue vil.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
El que la hace, la paga.
Romero ahíto saca zatico.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Perdona una vez; pero nunca tres.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Dios da, nunca vende.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Escucha en el silencio y serás sabio.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Quien nada guardó, nada encontró.
Si quieres que reine la paz en el mundo debes tener paz en tu hogar; y para que la paz reine en tu hogar, debes primero vivirla en tu corazón.