A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Julio calorero, llena bodega y granero.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Rostro lleva al lecho, que no el culo bien hecho.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Donde entra el aire y el sol, no entra el doctor.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
La modestia murió cuando la falsa modestia vino.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Nadie es mejor que nadie.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
Donde ajos ha, vino habrá.
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Abril, deja las viñas dormir.
Para gallo sin traba, todo terreno es cancha.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Cortesías engendran cortesías.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.