La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
La Justicia y la muerte igualan a todos los vivientes.
Al ingrato con la punta del zapato.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
El buen vino resucita al peregrino.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
La mentira y la verdad no pueden vivir en paz.
Más ordinario que yogurt de yuca.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Amor es el verdadero precio del amor.
La religión presenta pocas dificultades a los humildes, muchas a los orgullosos, insuperables a los vanidosos
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
A manchas de corazón no basta ningún jabón.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
La muerte todo lo ataja.
Buey hermoso, no es para trabajo.
Un invierno en casa, muy pronto se pasa.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Dar con la puerta en la cara.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Por puerta abierta ladrones entran.
Si no es Juan, es Pedro.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
De boca para fuera.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Quien lee despacito, comprende el escrito.