Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
A jugar y perder, pagar y callar.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Lleva en todo un ten con ten y todo te saldrá bien.
La tierra que me sé, por madre la he.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Sin virtud poco vale la salud.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Dar es corazón, pedir es dolor
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Donde hay juncos, agua hay junto.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
El buen vino, de sí propio es padrino.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
Siempre es mejor el vino.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Lo que se ve, se aprende.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
La yucas solo producen bajo la tierra.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Un ten con ten para todo está bien.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.