Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
El buen vino en vaso chico.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
Ser un mordedor de pilares
Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
variante: Café hervido, café jodido.
Dos es compañía, tres multitud.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Pastelero a tus pasteles.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
Dios nos libre de un ya está hecho.
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
El que la sigue la consigue.
El relajo es dulce después del trabajo.
Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
Buen moro, o mierda u oro.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
La oscuridad reina a los pies del faro.
El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Si el corazón fuera de acero, no le vencería el dinero.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
El vino comerlo, y no beberlo.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Hacerse la boca agua.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Una respuesta amable mitiga la ira.